En un día nublado, medio frío como el de hoy , al salir de casa y mientras camina por la calle estrecha que da justo a la avenida central me encontré con tu mirada y tu sonrisa , nuevamente no tuve el valor de hablarte y nuevamente te perdí justo cuando entrabamos a la avenida mas concurrida
martes, enero 12, 2016
El Hombre del Tiempo
Las cámaras de televisión estaban desplegadas en el pequeño escenario a la entrada del municipio, tú hacías gala de tu histrionismo y desplegabas la mejor simpatía. Está es nuestra comuna, aquí crecimos y jugamos juntos, pasábamos largas horas jugando ajedrez, o en la pequeña piscina del tío mono que estaba dentro del hospital Sotero del Rio y que al parecer hoy es una casa bodega, recuerdo cuando te quedaste encerrado en el ascensor parece que allí tepegaste un asma nervioso que cuando ya eras mayor te sacó de carabineros por ser alérgico a la caspa de caballo, el ataque de asma casi te mató aunque lo que he dicho parezca una exageración.Sin embargo, tu destino estaba en dar el tiempo y justo cuando te echaron de la aeronáutica te contrataron para la tele, nosotros nos seguimos juntando y en la medida que tu fama aumentaba yo te pagaba las cuentas porque tú no querías aparecer como deudor . Los años fueron pasando nos topamos en el fallecimiento de mi tío, tu papá, y luego algún encuentro fortuito en el supermercado. La última vez que conversamos bastante fue para las últimas elecciones que te toco dar el tiempo desde el colegio que está a una cuadra de mi casa, yo fui a comprar al almacén de la esquina cuando te vi. Hoy pasaba justo frente al municipio me quise detener para saber de las últimas novedades de tu vida y contarte un poco de la mía, pero me acordé que teniendo tu mi numero de teléfono no me llamas ni siquiera para contarme que hoy estaría nublado con frío y me dolerían mas los huesos.
lunes, enero 11, 2016
Hoy una brisa fresca deja al sol apocado en lo alto del cielo, yo lo respiro como si estuviera en la orilla de mi playa favorita y me lleno de recuerdos cariñosos donde en familia jugueteábamos en la arena, mientras los pájaros aprovechaban el espacio libre para correr en la orilla salpicando gotas de alegría y las olas revoltosas se agitan hasta la orilla mojando nuestros pies abriendo nuestros sentidos, de la mano avanzamos sumergiendo suavemente nuestros cuerpos entre las olas cálidas y, nosotros aligerados del ruido de la ciudad saltamos de alegría cuando los peces pasan en largas columnas casi enfrente de nuestros ojos. Mar adentro se ven los pescadores que vuelven de sus faenas con sus botes apilados de pescado fresco, un barco a lo lejos se pierde en el horizonte y tu me abrazas, me besas y me sorprendes con tu cuerpo sirenal que se enrolla en el mio llevándolo en un juego amoroso del que no quiero olvidar y no quiero dejar de soñar como lo hago ahora desde la distancia con esta brisa que huela a La Serena y a mar.
viernes, enero 08, 2016
El Guardia
Lustró
sus zapatos y les sacó un brillo pulcro, se puso su camisa blanca y la corbata;
el nudo le quedó grande no acorde con la vestimenta ordenada que llevaba. Colocó su bastón en el cinturón
y salió a la calle. Al contrario del día de ayer hoy, su disponibilidad era
otra; el vendedor ambulante le había plantado una demanda por violencia
desmedida y entendía que debía cuidar su
apariencia aunque, sentía unas ganas
incontrolables, de golpear al primero que se le cruzará. Como fue su padre con
él, y sus hermanos.
lunes, enero 04, 2016
Sí, ya sé que estás cansada que la casa es grande
y que hoy mas que nunca estaba desordenada
que te duele la espalda y que con los pies no das
mas de agotada.
¿Que nuestra casa está desordenada? déjate de regaños
y recuéstate un masaje a tu espalda
. ¡ Que me olvido de los pies rezongona !
apoyalos aquí en mis rodillas y
deja que tus pies sientan el vaivén de mis manos.
Ya estás mejor?
ven quédate a mi lado
no sabes la falta que me haces
si yo todo el día espero por este momento
cuando tu estas a mi lado.
y que hoy mas que nunca estaba desordenada
que te duele la espalda y que con los pies no das
mas de agotada.
¿Que nuestra casa está desordenada? déjate de regaños
y recuéstate un masaje a tu espalda
. ¡ Que me olvido de los pies rezongona !
apoyalos aquí en mis rodillas y
deja que tus pies sientan el vaivén de mis manos.
Ya estás mejor?
ven quédate a mi lado
no sabes la falta que me haces
si yo todo el día espero por este momento
cuando tu estas a mi lado.
Ya no sirvo para nada
se me caen las cosas de las manos
apenas puede leer el diario
camino lento, con miedo; pienso mejor sentado
si pido ayuda hasta para ir al baño
que mas se puede esperar a mis años
la muerte puede ser un consuelo
si parece que en casa
estorbo en todos lados
yo que tanto los quise
parece ellos ya se olvidaron
se olvidaron de mis sacrificios
de mis años duramente trabajados
mi obligación era criarlos, educarlos
y a sudor, fuerza bruta en la feria con
mi señora lo logramos
pero el tiempo es implacable con
los ancianos
y nos ven pensando en que
pronto nos muramos
Además he descubierto
que por mas que rezamos
Dios no ha olvidado
siento que ya no queda nada
solo vivo
para mi nieto que cuando
llega se sienta a mi lado
y me conversa del colegio,
de sus padres, de sus amigos
y no hay quien lo calle
estoy casi seguro que él si
sabe de la soledad de los ancianos.
se me caen las cosas de las manos
apenas puede leer el diario
camino lento, con miedo; pienso mejor sentado
si pido ayuda hasta para ir al baño
que mas se puede esperar a mis años
la muerte puede ser un consuelo
si parece que en casa
estorbo en todos lados
yo que tanto los quise
parece ellos ya se olvidaron
se olvidaron de mis sacrificios
de mis años duramente trabajados
mi obligación era criarlos, educarlos
y a sudor, fuerza bruta en la feria con
mi señora lo logramos
pero el tiempo es implacable con
los ancianos
y nos ven pensando en que
pronto nos muramos
Además he descubierto
que por mas que rezamos
Dios no ha olvidado
siento que ya no queda nada
solo vivo
para mi nieto que cuando
llega se sienta a mi lado
y me conversa del colegio,
de sus padres, de sus amigos
y no hay quien lo calle
estoy casi seguro que él si
sabe de la soledad de los ancianos.
jueves, diciembre 17, 2015
martes, diciembre 08, 2015
Nosotros podemos caminar de la mano
y besarnos en el limite de las esquinas
entre el viento, la lluvia y el sereno,
nosotros podemos decirnos cuanto
y como nos queremos,
podemos cazarnos, tener hijos,
construir nuestra casa a los pies del cerro
plantar árboles y escribir versos
podemos tutearnos, criar nietos
y cuidar de los perros,
podemos pelearnos y separarnos
nosotros podemos subir y bajar de peso
podemos beber vino y leer libros,
nosotros podemos descifrarnos con la música
podemos dormir noches enteras
con la ventana abierta
podemos tener sexo en lo oscuro y en lo claro
nosotros podemos ser de mentiras y verdaderos
podemos renegar de Dios y ser ateos
podemos disfrutar del silencio
y del cielo
pero lo que no podemos
es creer que todo esto es un sueño.
y besarnos en el limite de las esquinas
entre el viento, la lluvia y el sereno,
nosotros podemos decirnos cuanto
y como nos queremos,
podemos cazarnos, tener hijos,
construir nuestra casa a los pies del cerro
plantar árboles y escribir versos
podemos tutearnos, criar nietos
y cuidar de los perros,
podemos pelearnos y separarnos
nosotros podemos subir y bajar de peso
podemos beber vino y leer libros,
nosotros podemos descifrarnos con la música
podemos dormir noches enteras
con la ventana abierta
podemos tener sexo en lo oscuro y en lo claro
nosotros podemos ser de mentiras y verdaderos
podemos renegar de Dios y ser ateos
podemos disfrutar del silencio
y del cielo
pero lo que no podemos
es creer que todo esto es un sueño.
viernes, diciembre 04, 2015
no me di cuenta de la falta de tus besos
tampoco de tus caricias
si, notaba tu mirada ausente.
Te acuerdas de nuestras largas caminatas
y las conversaciones infinitas,
hablábamos de nuestros hijos,
del perro, de como mejorar la casa
de nuestro sueños y de nuestro amor
Tantas veces que nos dijimos
tanto amor que dividimos entre tu corazón y el mío
tanta caricia, tantos besos, tantas risas. tanto tiempo contigo.
Y ahora el silencio, el abrumador silencio en todas
nuestras habitaciones , en todos nuestros quehaceres
¿dónde nos perdimos? ¿dónde fue nuestro desencuentro?
Aún te desvistes con naturalidad y te arropas a mi lado
como si me quisieras.
El ruido del mar es distante ya no despierta nuestros sentidos
Las mañanas son rutinarias, el café, los niños al jardín, los gastos
y el frío beso de despedida.
¿que nos queda me pregunto?
la puerta entreabierta me deja verte con disimulo
y siento muy dentro de mi cuanto te quiero.
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La Olla
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