jueves, agosto 20, 2020

Sola

Se quedó sola
con su muerte incipiente
con la herida abierta
con la mirada fija en el cielo raso
los puños apretados
y un dolor que se la llevaba
me muero dijo casi balbuceando
una brisa fresca se llevo
el rojo de sus labios,
El verde de sus ojos
y se quedó blanca y rígida
como los muertos cuando mueren

Tal vez

Tal vez aquí se detengan los girasoles
o guarden silencio las amapolas
o se desojen las rosas
o caigan tus besos de otoño.
Tal vez aquí todo sea nada
y tu cuerpo de mujer
sea el vaivén de las olas
y mi amor por ti tan solo sea
una estación perdida.
Tal vez aquí Dios creo el mundo
Mientras nosotros tocábamos
nuestros cuerpos desnudos.
Tal vez todo es mentira
y tu boca nunca beso la mía.
Tal vez esto sea un sueño
lleno de nostalgia
y las nebulosas
de invierno lloren
como mis ojos cuando no te ven
o cuando tal vez sienta que no existes.

Insomnio


Apagó la luz y se acomodó para dormir, eran las tres y cincuenta de la mañana. Su insomnio databa de hace ya varios meses, los avances que había logrado con la acupuntura lo hacían dormir a ratos. Sin embargo, esta noche no había dormido ni un poco, cuando creyó que se quedaba dormido el sueño se le fue casi como por arte de magia. Se sentó en la cama, ordenó sus frazadas y se quedó mirando la noche, estaba nublado, dos grandes focos se divisaban al fondo, del lado izquierdo de la ventana. Un ruido lo alertó, un gato se dijo pero, cuando vio que una especie de animal.raro se adosaba con sus cuatro patas al vidrio, no tuvo reacción. Los dedos largos de la cosa eran como tentáculos de un pulpo muy rosado, su cuerpo flaco y su cabeza pequeña sin pelos con dos grandes ojos que lo.miraban lo aterrorizaron, su cuerpo se puso rígido y su corazón parecía se le escapaba por la boca, se encogió cubriéndose casi entero con sus frazadas como lo haría un niño en la peor de sus pesadillas. La cosa estuvo unos segundos, finalmente desapareció como dando un salto al vacío. Ramírez volvió en si después de más o menos diez minutos, pensó que se equivocó, que lo había imaginado, que la falta de sueño le había jugado una mala pasada. Se hizo de valor y se fue a la ventana, con cuidado deslizó un lado, con sigilo sacó la cabeza, no había nada, el frío le atravesó el pecho, miró hacia abajo, hacia arriba, hacia los costados y nada; entonces dio un suspiro.largo, se apoyó con sus manos y sacó la mitad de su cuerpo empapándose de la noche. Fue en ese momento que la cosa se abalanzó sobre él, lo arrancó de cuajo y se lo llevó como cuando un pájaro huye con su presa

Ruiseñor

Dejó de pasar el hombre del Mote Mei,
Lo hacía por la noche
cantaba " calientito el mote Mei".
El maní confitado también desapareció,
¡Confitao calientito el confitao!
La señora con sopaipillas por la cuarentena a su casa se fue
El señor de las manzanas confitadas en su casa se le vio
El vendedor de escobas,
de cloro y el afilador de cuchillos
nunca más se les escuchó.
Se echa de menos al chinchinero
Y al vendedor de leche burra.
Las calles vacías
El silencio, las noches frías
Invocan la nostalgia
De quienes siempre son
De lo cotidiano
Caseros y caseritos.
Volverán como siempre
Al igual que el ruiseñor.

Extraviado




La lluvia no amainaba y Heriberto Fuentes insistió a su mujer en que tenía que salir a comprar.
- pero, no te demores mira qué no están los tiempos para resfriarse le dijo Carmen a su esposo.
- no te preocupes, vuelvo al tiro.
Heriberto se puso su parka, su bufanda café, un gorro de lana y tomó el paraguas que estaba al lado de la puerta de salida.
El agua corría por la vereda y los zapatos de Heriberto chapoteaban cada vez que daba un paso, al doblar en la esquina divisó que el almacén estaba abierto. Compró pan y cigarrillos salió con la bolsa y de vuelta a su casa decidió, debido a que la lluvia paró, caminar un poco más y se fue en dirección a la plazuela que estaba frente al almacén.
Carmen entretanto preparaba todo para tomar café. Luego corrió un poco la estufa, encendió la televisión y esperó.
Al cabo de una hora Heriberto no llegaba, entonces decidió salir a buscarlo, preguntó en el almacén y le confirmaron que había estado allí, alguien dijo que lo vieron en dirección a la plaza, recorrió la plaza y alrededores. Esperanzada de que ya hubiera vuelto, abrió la puerta y se dió cuenta que todo seguía igual. Se sintió abrumada, luego al paso de las horas enojada. Quizás pa dónde se fue? Era la pregunta que se hizo cuando se fue a la cama, era tarde, seguramente llegaría de madrugada y sería la segunda vez que le pasaba esto en su matrimonio que ya llevaba cinco años.
Heriberto no llegó en toda la noche, entonces ella fue a la policía quién en el día siguiente inicio la búsqueda. Ella recorría junto a familiares y amigos diversos lugares.. Al cabo de unos días nadie sabía que había pasado. La noche del jueves justo cuando se cumplía una semana Carmen salió a dar otra de las ya tantas vueltas que había dado en busca de su marido, casualmente era la misma hora en que había desaparecido. Volvió una vez más derrotada. Cuando abrió la puerta de casa Heriberto estaba preparando la mesa para tomar café.
Y tú dónde andabas? Preguntó Heriberto
- estás bien, donde estabas? Qué te pasó?
Heriberto sorprendido le dijo - como no ves fui al pan y volví al tiro, qué acaso me demoré mucho? Y sonrió
Pero, si te fuiste hace una semana
Estas loca mujer. Aprovecha tomemos café mira qué el pan está calientito.
Carmen incrédula tocó el.pan y sintió el calor de este. Se sentó y no entendiendo nada le comento a su esposo que era Jueves 27 y el había salido en jueves 20.
Heriberto pensando en que su.mujer estaba desvariando, tomó el calendario, encendió la radio y comprobó que efectivamente se había perdido una semana.
Ambos buscaron alguna explicación. Él solo recordaba que fue a comprar y volvió.
Todo en él estaba tal cual había salido, sus ropas húmeda por la lluvia, su paraguas y su cajetilla de cigarrillos aún cerrada.
Nunca supieron que pasó y lo contaban a sus amigos como una trágica y enigmática experiencia.


Puede ser la noche más larga


La pandemia puede ser la pesadilla
que se repite una y otra vez.
Tienes miedo, sientes que te puede tocar a ti?
Nunca la muerte estuvo tan cerca,
aparece en otros, te asombra,
té hiere,
te obliga a creerle,
que el próximo serás tú.
Sería bueno despertar
recordar que todo pasó
Tal vez debieras cuidarte más
cuidar más a quienes quieres.
No dejes que esto sea una pesadilla.
Cuídate,
cuídanos,
cuidémonos.
A la noche
ineludiblemente
le sigue el renovado día.


Llueve desigualdad


Esta noche se mojó mi casa
Bajo la lluvia inmensa
Mucho barro
El agua se metió en mis zapatos
Se entró a la casa inundando
Mi mente y mi cuarto
Llueve en todos los cantos
Las gotas son el quebranto
Que inundan mi olla
Y me dejan el pan rancio
Llueve eternamente
Flota mi ropa
El agua sigue entrando
Se mojó todo.
Llueve desigualdad, ambición, inconciencia
Es lo que duele, moja la herida
Deja flotando la pobreza
Que abunda cuando es invierno
Y llueve tanto.
19
Personas alcanzadas
2
Interacciones
2

sábado, agosto 15, 2020

La Rosa


La solidaridad abunda en la población
La vecina Rosa hace algunos años
dejó que el vecino Ramón
a quién se le llovió su casa y mojó su habitación.
Se fuera a la suya,
allí, le convido cama y calor.
Ella nunca más durmió sola y él mujer encontró.
Cuentan las malas lenguas
Que embarazada quedó
Y el.niño quedó huacho
Porque Ramón se marchó.
Ahora que está lloviendo
De nuevo
La señora Rosa al aguaite
Se quedó
Puede que el vecino nuevo
Que vive donde vivía Ramón
Se inunde
Ella, muy ingeniosa
Ya preparó la habitación.

Ascenso


La propuesta de su amante la había colocado en una difícil situación, sin embargo ella había optado por marcharse con él. Se iban lejos a otra ciudad, él tenía todo preparado comenzarían una nueva vida lejos muy lejos de donde ella había estado toda su vida.
Recorrió su casa observando cada habitación y se detuvo en la de sus hijos, pensó que ya estaban grandes, que 28 y 20 años era una edad donde ellos podrían entender la situación, entonces una lágrima bajó por su.mejilla; pasó su mano por sus ojos y tomó su cartera y se dirigió a la puerta de salida. Justo la puerta se abrió inesperadamente, era su marido que entraba, ella dejó salir una frase con cierto nerviosismo - qué haces aquí ? Le dijo a su marido mientras dejaba su cartera con cierto disimulo sobre el sofá y se sentaba a la mesa del.comedor- pasó algo grave? Entonces él se acomodó en una silla y dijo - no pasa nada mujer es que en la empresa tuvimos una reunión, el jefe nos llamó a todos y nos contó que este año era uno de los mejores de la empresa y que yo, y sus ojos se llenaron de lágrimas, fui ascendido a jefe de sección. Entonces ella fijó la vista en el reloj de la pared y vio que estaba en la hora, pero a pesar de sus planes algo en su estómago le dolía y Héctor su marido prosiguió, además y se metió la mano al bolsillo derecho de su usado vestón café y le mostró a ella dos pasajes que puso sobre la mesa - qué es eso? Balbuceo ella nerviosa.
- Dos pasajes a París con todo pagado por una semana, regalo para el nuevo jefe y su señora.
Lo dijo con una alegría que desbordó toda la habitación. Entonces ella volvió a mirar el reloj y vio que ya era tarde, que todo se había desmoronado, que las buenas noticias que su marido le daba cambiaban todo sus planes y se levantó y abrazó a Héctor con fuerza pensando en que se había equivocado y que el destino le daba una nueva oportunidad para comenzar.
Me alegro mucho amor, le dijo al oído
No te vas a marchar ahora le dijo él, separándole y mirándola a los ojos
No, no dijo ella pero por qué me dices eso?
Es que en la mañana me dijiste que saldrías con una amiga y volverías tarde
No, no iré dijo, dejando caer cierto alivio y lo volvió a abrazar. Celebremos y lo besó len la boca.
Se fueron al cuarto he hicieron el amor.
El se sentó en la cama y comenzó a narrar.
-Te acuerdas de Víctor, mi compadre del colegio?
Algo
Bueno, él te vio hace meses con otro hombre y me contó
Ella sintió un sabor amargo en su boca y sentía que todo su ser caía en un abismo
- debe ser un error, a lo mejor me confundió
- no, desde ese día comencé a seguirte y descubrí tu engaño, dijo Héctor mientras hurgueteaba en el velador con su mano derecha.
Ella estaba pasmada, sentía que nada podía hacer y presintió el.mas terrible de los desenlaces.
Entonces Héctor sacó un revólver y le dió un balazo justo en la cabeza de ella y luego se puso el revólver en su cien y dijo Ves! como nos marchamos y apretó el gatillo.

Invierno


Se está haciendo costumbre llover
Y todo parece anunciar que puede nevar
Por acá ya están cayendo unos goterones
Con un viento que mueve los arboles
Arrancándole todas las hojas que quedaban
De un otoño seco.
Un viejo está arriba del techo asegurando
No sé qué cosa, está empapado.
Alguien le grita - bájate Ramón!
Pero, el hombre se ve empecinado en terminar lo que comenzó.
El hombre del tiempo que está a buen resguardo
Anuncia que seguirá lloviendo
Tanto que estudió este hombre para decir eso
Y ahí gente que anuncia lo mismo
Solo por su dolor de huesos.
Se anuncia que un indigente a muerto.
Que el río aumento su caudal
Que hay en el mar olas de más de siete metros
Que se inundaron viviendas y perdieron todo
Se llevaron a las personas a un colegio.
Ven! Llueve y llueve y llueve si esto señores
Parece un verdadero invierno.

viernes, agosto 14, 2020

Scooby


Hoy no era una mañana fría, más bien templada. Por eso me atreví y me asomé a la calle, no se veía a nadie a no ser un gran perro negro que al verme comenzó a correr velozmente hasta la esquina y volver; me daba dos ladridos y lo volvía hacer, era una clara invitación a que jugara con él. Abrí la reja de entrada y salí a la calle, la felicidad del perro era extrema, saltaba, corría, se echaba, se colocaba de espaldas, se colocaba en posición de ataque y me rodeaba con su cuerpo buscando una caricia que no tardé en entregársela, pasaron muchos minutos en que jugamos, él entendió claramente mi discapacidad. Estuvimos así como diez minutos en que ya debía entrarme mi cuerpo se resentía por el esfuerzo.
Cuando cerré la reja Scooby como llamé al perro, se acercó levantó su patita, se la tomé y el con mucha gracia movió su hocico esbozando algo como " nos vemos" y se marchó.

La Olla

  La Olla. La familia Barrera estaba sentada a la mesa; era la hora de almuerzo y esta vez a diferencia de los días anteriores la sopa tenía...