No es el momento para amarnos, se acabó el tiempo, cuando comenzamos a tomar té sin azúcar y las calles se estrecharon para nuestros pasos y nunca más salimos de la mano, nunca lo pensamos porque estábamos aferrados a nuestros besos, no es el momento repetimos todos los días mientras el calor se muere y nos vamos quedando solos, mirándonos y hablando de los otros, porque se acabó el tiempo en que nos susurrabamos pasion, se acabó cuando se apagó la luz de nuestro cuarto y nos dormimos cansados.
miércoles, febrero 06, 2019
Es mejor quedarse despierto
Está noche de mucho calor
Con el corazón atento
Por si hubiera un temblor
Porque este país es extraño
Llueve mucho, tiembla mucho,
Se quema mucho,
Siempre pasa algo
Que nos provoca dolor.
En todo esto siempre son noticias
Los pobres que pierden todo
Y los pocos ricos ven
Estos dramas por el televisor.
Está noche de mucho calor
Con el corazón atento
Por si hubiera un temblor
Porque este país es extraño
Llueve mucho, tiembla mucho,
Se quema mucho,
Siempre pasa algo
Que nos provoca dolor.
En todo esto siempre son noticias
Los pobres que pierden todo
Y los pocos ricos ven
Estos dramas por el televisor.
martes, enero 29, 2019
domingo, enero 13, 2019
jueves, enero 03, 2019
La Serena
Mis oídos están atentos al golpeteo de los bastones en el piso, me siento abrumado por ello, avanzo con la lentitud que me entrega mi cuerpo. El calor arrecia y se cuela por mi cuerpo provocando un sudor que absorbe mi camisa negra de manga corta. Me detengo a la entrada de casa y apoyo mi cuerpo en la camioneta, observo lo grande que está la mata de sandía que comienza a abrirse camino. Hace años, en esta fecha, a esta hora, caminaba por la orilla de la playa pateando las pequeña olas que se forman a la orilla, está muy agradable la tarde, voy de traje de baño me acompaña en esta travesía mi mujer que va recogiendo piedritas y las coloca en una bolsa pequeña que lleva, hay poca gente en la playa y el mar está calmado, hermoso; las olas revientan un poco más adentro provocando un estruendo que obliga a las aves de la orilla a correr ligeramente con sus patitas que parece flotaran en la orilla de la playa, nuestra intención es llegar hasta cuatro esquinas, venimos del faro y vamos hacia en dirección sur, el agua me sorprende por un momento y llega hasta mis rodillas, sonrío y meto las manos al agua y mojo mi pecho, mi mujer escapo hacia la orilla, sonriendo. Nos tomamos de la mano y nuestros pies continúan en el agua, avanzamos en silencio, sintiendo toda la frescura de la tarde, el sol casi cae sobre la mar, nosotros corrimos unos metros lo hacemos de niños que somos, ya casi llegamos a cuatro esquinas, se ve nuestra camioneta estacionada muy cerca de un restaurante, avanzamos hacia ella sobre una arena que ahora ya está fría, nos acercamos a una ducha que está a la orilla de la avenida del mar, nos lavamos el agua está fría, más fría que la de la playa, abrimos la puerta de la camioneta y sacamos unas toallas, nos secamos. De pronto la puerta de la camioneta se abre bruscamente y yo dejo de mirar las flores que salieron de la mata de sandía, mi mujer saca algo de la camioneta y yo vuelvo a sentir la triste humedad de este día caluroso, aquí en Santiago.
viernes, diciembre 28, 2018
ES Viernes
El último viernes del año, ¿debería recordar el primer viernes del año?
No, no lo recuerdo, pero este es como el último día nadie se enoja ¿y
qué se puede hacer en el último viernes del año? Comerse un completo
solo en algún boulevard del centro o sentarse en la plaza de armas con
un barquillo doble o venirse antes de la pega con alguna chiva trivial, o
adelantar pega o simplemente no hacer nada, quedarse en la inercia
absoluta de un viernes que se acaba definitivamente.
Desde la ventana de mi oficina puedo ver a algunos que ya tomaron su opción y están sentados en las afueras de un restaurante tomando una cerveza helada, casi echados en la silla mirando a todas las mujeres que pasan por el paseo ahumada.
Yo aprovecho para darle una miradita a mi compañera, que con su curvilínea figura ha conseguido mucho más que nosotros que llevamos años en este trabajo. Bueno, siempre un buen trasero es prioridad para los jefes.
Viernes, mañana dormiré hasta tarde lo haré porque es sábado, sin embargo ¿cómo termino este viernes? ¿Borracho en algún bar de mala muerte, en un café con piernas como un adoctrinado oficinista, tomando el metro para llegar luego a casa o llamando a la polola para ir a tomar unas copas?
Hago una encuesta entre mis compañeros para saber que opinan de este el último viernes del año. No hubo ningún interés y en verdad a quien le puede interesar que sea este el último viernes del año, si mañana será el último sábado del año y pasado el último domingo ¿cómo pasan los últimos días del año?
Último viernes del año y dejo la pega como todos los días, voy camino al metro como todos los días y hace un calor de mierda como todos los viernes en donde es verano y parece que todo el mundo salió a la misma hora y está el metro abarrotado de gente, donde me empujan , me aprietan y más de algún mal olor he de soportar en este último viernes del año que me lleva a mi casa en donde me espera una ducha helada, una cerveza, una conversación con la vecina y la tranquilidad, la quietud de una noche de verano que refresca e invita dormir como si fuera el último viernes del año
Desde la ventana de mi oficina puedo ver a algunos que ya tomaron su opción y están sentados en las afueras de un restaurante tomando una cerveza helada, casi echados en la silla mirando a todas las mujeres que pasan por el paseo ahumada.
Yo aprovecho para darle una miradita a mi compañera, que con su curvilínea figura ha conseguido mucho más que nosotros que llevamos años en este trabajo. Bueno, siempre un buen trasero es prioridad para los jefes.
Viernes, mañana dormiré hasta tarde lo haré porque es sábado, sin embargo ¿cómo termino este viernes? ¿Borracho en algún bar de mala muerte, en un café con piernas como un adoctrinado oficinista, tomando el metro para llegar luego a casa o llamando a la polola para ir a tomar unas copas?
Hago una encuesta entre mis compañeros para saber que opinan de este el último viernes del año. No hubo ningún interés y en verdad a quien le puede interesar que sea este el último viernes del año, si mañana será el último sábado del año y pasado el último domingo ¿cómo pasan los últimos días del año?
Último viernes del año y dejo la pega como todos los días, voy camino al metro como todos los días y hace un calor de mierda como todos los viernes en donde es verano y parece que todo el mundo salió a la misma hora y está el metro abarrotado de gente, donde me empujan , me aprietan y más de algún mal olor he de soportar en este último viernes del año que me lleva a mi casa en donde me espera una ducha helada, una cerveza, una conversación con la vecina y la tranquilidad, la quietud de una noche de verano que refresca e invita dormir como si fuera el último viernes del año
jueves, diciembre 27, 2018
Ejercicio de la tarde
Ahora que hace calor puedo hacerlo, camino desnudo por casa evitando el calor reinante, lo hago al compás del silencio y de mis pasos lentos, lo hago como ejercicio terapéutico, muevo mi cuerpo recto y apoyo con suavidad el bastón derecho, luego el izquierdo y así vamos paso a paso por el comedor, el living y el cuarto que es una bodega. Puedo sentir la brisa fresca que entra por el ventanal que está ahora a mí derecha, cuando me detengo me enderezó lo más que puedo y apretó con fuerza mis nalgas como segunda instrucción terapéutica, vuelvo a caminar; repito este ejercicio diez veces. Hago una pausa me miró y observó el tajo de mí pierna dejado por la operación, me sorprende. Miro mi pene y levanto la cabeza, me pongo recto y repito el ejercicio terapéutico. Lo termino con una ducha fría y me recuesto en el sillón, aún estoy mojado, pero fresco. Siento que es una delicia en medio de una tarde calurosa estar así de fresco y desnudo terapéuticamente hablando.
Ahora que hace calor puedo hacerlo, camino desnudo por casa evitando el calor reinante, lo hago al compás del silencio y de mis pasos lentos, lo hago como ejercicio terapéutico, muevo mi cuerpo recto y apoyo con suavidad el bastón derecho, luego el izquierdo y así vamos paso a paso por el comedor, el living y el cuarto que es una bodega. Puedo sentir la brisa fresca que entra por el ventanal que está ahora a mí derecha, cuando me detengo me enderezó lo más que puedo y apretó con fuerza mis nalgas como segunda instrucción terapéutica, vuelvo a caminar; repito este ejercicio diez veces. Hago una pausa me miró y observó el tajo de mí pierna dejado por la operación, me sorprende. Miro mi pene y levanto la cabeza, me pongo recto y repito el ejercicio terapéutico. Lo termino con una ducha fría y me recuesto en el sillón, aún estoy mojado, pero fresco. Siento que es una delicia en medio de una tarde calurosa estar así de fresco y desnudo terapéuticamente hablando.
domingo, diciembre 23, 2018
El Pascuerito
Hace poco que vino el Viejito Pascuero, aunque por el traje se podría deducir que era un señor de unos cincuenta años, con una barba impresionante, con un saco grande de regalos, una campanilla que no dejaba de sonar y dos acompañantes que lucían logos como del municipio, eran más o menos las ocho de la tarde, los niños se aglomeraron, gritaron, rieron y gozaron con la grandiosa risa del Viejito Pascuero Hasta los adultos abrazaban al viejito y todos lo grababan con sus celulares, se sacaban fotos, era todo una algarabía incontenible. Por entremedio de los vecinos pasó el Guacho como le decían al voladito del pasaje, pasó gritando que el viejito era mula “es mula el viejito” repitió insistentemente en los oídos de los vecinos.
No faltó el vecino que vociferaba que llamaría a carabineros con tanto alboroto y la vecina que lo agarró a chuchas.
El Viejito comenzó a poner orden y en su discurso con unas pausas de risa de viejo pascuero, habló que entregaría juguetes casa por casa, así como entró a la casa de la señora Ester y dejó tres regalos, en la casa del guatón Ramírez dejó dos y así por todas las casas¸ en las que no habían niños como en la casa de la Señora Eduviges le dejó un regalo a ella, siempre acompañado `por sus ayudantes, dos jóvenes flaquitos e insignificantes que solo sacaban pecho al logo del municipio, nunca hablaron, solo miraban y sonreían a medias. Después de una hora y media de recorrido el viejito se marchó con su saco de regalos tan lleno como cuando llegó y es que a las horas los habitantes del pasaje tres de la población La Nueva Esperanza se dieron cuenta que habían sido robados por los ayudantes y el famoso viejito pascuero.
Es entonces, que el huacho se paseaba por el pasaje cantando “viejito pascuero acuérdate de mí”
Hace poco que vino el Viejito Pascuero, aunque por el traje se podría deducir que era un señor de unos cincuenta años, con una barba impresionante, con un saco grande de regalos, una campanilla que no dejaba de sonar y dos acompañantes que lucían logos como del municipio, eran más o menos las ocho de la tarde, los niños se aglomeraron, gritaron, rieron y gozaron con la grandiosa risa del Viejito Pascuero Hasta los adultos abrazaban al viejito y todos lo grababan con sus celulares, se sacaban fotos, era todo una algarabía incontenible. Por entremedio de los vecinos pasó el Guacho como le decían al voladito del pasaje, pasó gritando que el viejito era mula “es mula el viejito” repitió insistentemente en los oídos de los vecinos.
No faltó el vecino que vociferaba que llamaría a carabineros con tanto alboroto y la vecina que lo agarró a chuchas.
El Viejito comenzó a poner orden y en su discurso con unas pausas de risa de viejo pascuero, habló que entregaría juguetes casa por casa, así como entró a la casa de la señora Ester y dejó tres regalos, en la casa del guatón Ramírez dejó dos y así por todas las casas¸ en las que no habían niños como en la casa de la Señora Eduviges le dejó un regalo a ella, siempre acompañado `por sus ayudantes, dos jóvenes flaquitos e insignificantes que solo sacaban pecho al logo del municipio, nunca hablaron, solo miraban y sonreían a medias. Después de una hora y media de recorrido el viejito se marchó con su saco de regalos tan lleno como cuando llegó y es que a las horas los habitantes del pasaje tres de la población La Nueva Esperanza se dieron cuenta que habían sido robados por los ayudantes y el famoso viejito pascuero.
Es entonces, que el huacho se paseaba por el pasaje cantando “viejito pascuero acuérdate de mí”
Mi poesía es vino tinto
Que embriaga el alma
Tiene aroma a uvas
Frescas a pellejo negro
A parras bien cuidadas
A tiempo, a catas, a encierro
A barriles de roble añejo
Mi poesía es tinto
Es sorbo embrujado
Es viaje enamorado.
Mi tinto es prosa
Que embriaga
De uva negra
Añejo, con sabor a vida
Con sabor a penas
Con un dejó de muerte amorosa
Tinto que embriaga el tiempo
Que cuelga la luna
Que mata la noche
Que duele, que arrepiente,
Que muere.
Que embriaga el alma
Tiene aroma a uvas
Frescas a pellejo negro
A parras bien cuidadas
A tiempo, a catas, a encierro
A barriles de roble añejo
Mi poesía es tinto
Es sorbo embrujado
Es viaje enamorado.
Mi tinto es prosa
Que embriaga
De uva negra
Añejo, con sabor a vida
Con sabor a penas
Con un dejó de muerte amorosa
Tinto que embriaga el tiempo
Que cuelga la luna
Que mata la noche
Que duele, que arrepiente,
Que muere.
miércoles, diciembre 12, 2018
Un mes navideño
A pesar del anuncio de un día muy caluroso, amaneció nublado y un poco helado así lo anunciaron mis rodillas, me apresuré en levantarme ya que podría llegar atrasado a mi terapia. Este mes es un mes de mucha agitación, las personas andas desaforadas en las calles comprando sus regalos navideños. Para mí la celebración de la Navidad ha tomado otro rumbo. La emoción que me dejó el más impresionante regalo de navidad, lo tuve a mis trece años cuando descubrí casualmente que por la ventana, mi padre, estaba pasando una bicicleta y la ilusión de que el viejito pascuero se desvanecía, sin opacar de la alegría de recibir la bicicleta solicitada. Cuando, “el viejito me entregó la bicicleta” una Oxford roja radiante no fue en salir a dar la primera vuelta con toda la emoción a cuesta, mi alegría desbordaba en cada pedaleada y aunque no tenía la experticia de andar en bici, aceleré con toda las fuerzas que mis piernas dieron y me fui derechito a un árbol que se cruzaba en mi camino, entonces opte rápidamente la bicicleta o yo, y lance la bicicleta hacia un lado y yo, me abracé al árbol con un grito de dolor.
Hoy, a la distancia ese momento me parece casi mágico, ayer mi mujer y mis hijos preparaban el arbolito de navidad, lo hacían felices, con música, con baile y una alegría que los desbordaba. El árbol quedó precioso.
Muchas de mis navidades después de los regalos y al pasar de las horas mi padre nos daba la decepción de todos los años, se emborrachaba y comenzaban las discusiones y los llantos, me costó mucho olvidar eso, cuando se acercaba la navidad lo único que quería era desaparecer con el viejito pascuero. Ya adulto miraba desde lejos y la verdad que no disfrutaba la navidad; sin embargo mis hijos y mi adorada señora, que sueña con pasar una navidad en medio de la nieve, me inculparon el verdadero amor por esta fecha maravillosa, los regalos son preparados con anticipación, se planifica la cena y como ya conté, el arbolito tiene su tema y su significado cada año, este es el color rojo, un color del amor, de la pasión, del corazón.
En casa puede sentir la tranquilidad e imagino a la gente aglomerada en las calles.
Un pájaro picotea el jardín, mientras yo muerdo una cereza jugosa, mi perro se detiene a la entrada de casa, se echa y levanta su cabeza oliendo la brisa suave que mece las hojas de mi jardín.
La navidad es un encuentro familiar, para abrazarse, quererse, decirse cosas, regalar amor y porque no leer un buen libro.
domingo, diciembre 02, 2018
Una noche Excepcional
Ramírez estaba en la puerta de su casa mirando el cielo cuando se dio cuenta que esa noche era demasiado clara. El cielo estaba tan nítido que se podía ver más estrellas de lo que habitualmente se veía, si hasta parecía que la luna casi se podía tocar con las manos. Ramírez se sintió tan asombrado que no dudó y se lo fue a contar a su señora. La señora Ester no cabía en si de lo que veía y fue hasta el frente de su casa a comentarlo con su vecina Angela. Presidenta del comite de vecinos, este hecho fue, a eso de las once de la noche.
A la noche subsiguiente fue lo mismo, solo que todos los vecinos del pasaje observaban el cielo inusitadamente iluminado, y la población estaba demasiado clara. Algunos vieron ángeles, otros objetos voladores no identificados y más de algunas brujas, animales mitológicos y otras cosas raras.
La tercera noche tenía ya casi a media población en la calle, todos observando y comentando el extraño fenómeno de estás noches tan nítidamente claras; los más felices eran los niños que corrían para todos lados entre medio de los vecinos. . Alguien habló del cambio climático y otros se arrodillaron en medio de la noche y rezaron.
El almacenero, un hombre de casi cincuenta años, que veía dinero en todos lados, aprovechando la multitud comenzó a cerrar más tarde. Una noche llegó el diario local, algunos periódicos nacionales y uno que otro matinal que ahora era nocturnal, entrevistaban a los vecinos que por las mañanas, aún con sueño, se miraban en la tele. Además opinaron en la televisión astrólogos, astrónomos, científicos, charlatanes, historiadores y los infaltables políticos.
El viernes por la noche, ya todo era un escándalo, hasta querían hacer un reality y los programas de farándula estaban todos en la población. Muchos vecinos se sentían verdaderos artistas y otros se rehusaban a la fama.
A diferencia de otras poblaciones que tenía su cielo absolutamente normal, el cielo de la población Huasco seguía extrañamente claro.
Ahora había mucha gente en la vieja población, vecinos ajenos, vendedores ambulantes, charlatanes, abogados, periodistas, artistas, hasta se instaló un circo en la cancha de futbol.
Unos pocos vecinos se organizaban para sacar a todas las personas ajenas, ya que ellos trabajaban y no estaban durmiendo bien por el bullicio que reinaba en la población Huasco.
El sábado por la noche y cuando más nítida estaba la noche un viento
fuerte bajó de la cordillera y de un momento a otro se nubló y comenzó a
llover obligando a vecinos, curiosos, vendedores y toda la gente de la
televisión, a volver a sus casas. Llovió durante cuatro dias
fuertemente.
Cuando paró de llover, las noches ya no eran claras y Ramírez, que estaba en la puerta de su casa nuevamente, le avisó a su señora que una gran nave espacial surcaba los cielos, entonces su mujer lo agarró de una oreja, como si fuera un niño, y lo entró diciéndole No, eso sí que no.
Cuando paró de llover, las noches ya no eran claras y Ramírez, que estaba en la puerta de su casa nuevamente, le avisó a su señora que una gran nave espacial surcaba los cielos, entonces su mujer lo agarró de una oreja, como si fuera un niño, y lo entró diciéndole No, eso sí que no.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
La Olla
La Olla. La familia Barrera estaba sentada a la mesa; era la hora de almuerzo y esta vez a diferencia de los días anteriores la sopa tenía...