sábado, marzo 20, 2021

 Apariencia

La vecina Nora, es descrita como una vieja copuchenta.
La vecina Nora vive en la casa de reja blanca, se le ve regando usualmente su pequeño jardín. Es pequeña y camina rápido, su cabello es corto y muy blanco, siempre viste con un delantal muy colorido, de dos bolsillos, donde siempre coloca sus manos grandes en comparación con su cuerpo pequeño. La señora Nora no saluda a ninguna vecina pero, si habla con todos los perros del pasaje. Dicen que es copuchenta porque siempre se queda atenta cuando algunas vecinas conversan. Se le ha visto estar tras las cortinas de la ventana de su casa que da a la calle, observando a los vecinos. A la señora Nora no la visita nadie y ningún vecino a podido entrar a su casa. La vecina Carmen que vive contigua a la casa de la señora Nora, siente cierta curiosidad por lo que pueda encontrar adentro de la casa de su vecina y más de alguna vez a puesto el pie antes que la Señora Nora le cierre la puerta en su cara, para dar una ojeadita.
Un día la Señora Nora no tuvo otra opción que pedirle ayuda a su vecina para correr un mueble. La vecina Carmen limpió sus manos en su delantal y pidió permiso para entrar. La casa estaba pulcramente limpia y ordenada. Había libros por todas partes y sobre la mesa una máquina de escribir con una hoja con un escrito que llegaba a media página.
Cuánto libro tiene usted vecina.
Si, tomé de ahí por favor.
Los leyó todos?
En su mayoría, empuje señora Carmen
Debo confesarle que yo amaría leer
Si quiere le puedo prestar un libro. Hacia la derecha, un poco más. ¡Ahí, ahí !
Me encantaría pero la verdad es que no sé leer mucho.
Pero, vecina venga por la tarde y podemos leer juntas.
Y así lo hicieron. La señora Nora estaba feliz con su primera amiga.


 Hay un pájaro que canta todas las mañanas en algún lugar de mi ventana. Parece que me está observando y apenas abro mis ojos comienza su melancólico canto. Como si supiera de la tristeza que llevo, como si estuviera atento a cada uno de mis pensamientos. Él solo canta y no se deja ver, lo hace escondido en medio del paisaje inmenso que sigue a continuación de mi ventana. No he podido verlo y eso es misterioso. Tal vez ella lo envía cada mañana. Tal vez, cómo saberlo? Solo sé que esa música me estremece de tal manera que siento como ella revolotea en mi corazón que la llora pero, no la espera.

Parece que cuando avanzo

 Parece que cuando avanzo

Algún dolor nuevo nace en alguna parte de mi cuerpo.
He culpado a la primavera de estos males, ello porque es ahora cuando millones de nacimientos se están produciendo y todo parto es doloroso, hay un grito enorme de belleza que sorprende a nuestros ojos y enamora nuestras almas. Se abre una gama enorme de colores y vida. Nos topamos con lagartijas tomando el sol, mariposas revoloteando en el jardín, abejas con sus patas embetunadas de polen. Hay un aroma a vida que se esparce por la tierra. Nuestros cuerpos cambian, unos se embellecen, otros cuerpos se estremecen en medio de tanto bullicio de amor brotando. Parece que cuando avanzo la primavera va brotando.

sábado, diciembre 19, 2020

 Los Espíritus

Los Albarranes vivían en un departamento en la comuna de Puente Alto. A través de una amiga los conocí y nos juntamos entre siete u ocho en su casa un día sábado por la noche. Éramos jóvenes inquietos y curiosos. Los hermanos propusieron llamar a los espíritus y desde el living pasamos a sentarnos alrededor de una mesa redonda con un vidrio grueso sobre ella, tapamos ventanas para quedar en una penumbra atemorizante; estábamos medios apretujados, fue un poco difícil ponernos de acuerdo en lo que íbamos ha preguntar, ya sea debido a los chistes nerviosos o al miedo definitivo que nos daba la situación a enfrentar. Los Albarrán se manejaban y nosotros finalmente nos dejamos llevar por la experiencia y la confianza que nos expresaron al decir que no pasaría nada. Bajamos las luces y solo nos quedamos iluminados por una vela tenue que iluminaba el centro de la mesa. Dispusimos el abecedario en letras de papel formando un círculo, colocamos un vaso al medio y nos tomamos de las manos, mientras Silvio iniciaba el llamado a los espíritus. Nos mirábamos cabizbajos con cierta desconfianza, una risas nerviosas rompían un silencio mortuorio. El miedo se fue apoderando de nosotros, el vaso se fue moviendo solo para responder a la primera pregunta. Mi amiga fue la primera que quiso levantarse y dejar el lugar pero, el duro llamado de Silvio, que dijo que nadie podía retirarse porque se rompería la cadena.
Lo que significaba que el espíritu que acudió al llamado se podía quedar en el departamento o tal vez lo peor apoderarse de uno de nosotros. Con la tercera pregunta nuestras manos eran sudorosas y se apretaban, de pronto el vaso se descontroló y se movió de un lado a otro sin ningún control, fue en ese momento que nuestro medium solicitó que se marchase el espíritu. El vaso se quedó inmóvil y nosotros en un silencio tortuoso nos soltamos de las manos queríamos arrancar del temor que provocó este mal momento. Lentamente nos fuimos parando y encendiendo las luces, sacando la voz a tientas para en segundos pasar a unas risotadas nerviosas que nos llevaron a una algarabía que fue dejando atrás el miedo y dio paso a las bromas que terminaron por alegrar una noche que podría haber sido de terror.
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Personas alcanzadas
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Interacción
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 Yo no sé si usted le cree, pero yo al hombre del tiempo no le creo nada, créame tengo además razones personales.

Lo importante es que hoy por la mañana sacudí del polvo que ya atesoraba mi sombrero de cuero y lo puse sobre mi cabeza cana. ¡Día de lluvia, que mañana! Finas gotas, pero, al fin cae agua. Cosa que el hombre del tiempo no anunció.
Me fui caminando y por el frío me soplaba las manos. En la feria poca gente. El plátano era lo más caro, buscaba zapallo para un día así de frío, una rica cazuela es el almuerzo que está más a mano.
De vuelta miré la cordillera hermosa, un poco había nevado.
Unas palomas picoteaban de las manos de un vagabundo migas de pan.
Ya en casa, dejé la bufanda y el sombrero colgado.
Ahora no llovía solo frío y nublado.
¡En fin! Indiscutiblemente ha sido un día más bien invernal que primaveral.
El hombre del tiempo lleno de tecnicismos
Nos ha dejado con la duda si mañana lloverá o estará nublado según él la primavera está a la vuelta de la esquina.

 Tu belleza no solo afecta mis ojos, sino que también mi corazón, que al sentirte danza como un niño, para luego caer en una tristeza profunda, porque no te tengo y no te olvido.

 Uno Cero

Por la tarde de ese verano estábamos jugando al trompo, cuando apareció mi padre en la esquina del pasaje; venía tambaleándose. El Juanucho dice mira tú papa! yo, de inmediato agarré mi trompo y fui en busca de mi padre que otra vez venía borracho. No sentía vergüenza, mi padre no era el único curao del pasaje.
Más tarde mi padre sentado a la mesa del comedor espera su once que mi mamá temblorosa le sirvió minutos más tarde, mi labor en esos momentos era meterle conversa a mi papá para que no se pusiera violento y no le pegara a mi mami.
Era una labor que hacia con experiencia adquirida en libros de psicología que trataban el tema del alcoholismo, lo hacía para manejar la situación.
Por la ventana de casa, se asomó el pelao, gritó apúrate Jaime! que vamos a jugar a la pelota. Yo era el arquero, por eso que apuré mi proceso psicológico que terminaba cuando mi padre se iba a acostar.
Estábamos perdiendo uno a cero cuando de casa me llamaron, mi padre se había levantado y fue directo a buscar a mi madre para pegarle. Llegué justo y alcancé a sujetarle su brazo, que pesaba una tonelada, a mis catorce años no era tan fornido como lo soy hoy.
Luego de una hora mi padre nuevamente estaba en su cama durmiendo, la pieza estaba pasada a trago y mi madre preparaba las camas de mi hermano y la mía, dormiría con nosotros.
Ya era tarde cuando salí nuevamente a la calle. La luz del poste que estaba muy enfrente de mi casa estaba encendida, se encendía y se apagaba, uno que otro vecino en la calle, la vieja banca de madera que se ubica en la casa de la Angélica era ocupado por Don Pedro que revolvía con una cuchara su vaso de vino con harina tostada. Mis amigos no se veían por ningún lado.
Me fui a mi pieza desde allí sentía los ronquidos del borracho, abrí mi revista El Condorito era como para pasar las penas.

 La primavera tamizada de volantines y niños corriendo,

Con días de brisas suaves
que entran rápidas por la puerta abierta,
con nubes que corren como niñas sujetándose la falda, mientras un helado chorrea por tu boca y una sonrisa florida brota de ella,
mientras con tus ojos grandes como de mariposas
me miras coqueta
Entonces a no me queda otra cosa que sujetar fuertemente mi corazón
que locamente enamorado quiere abalanzarse sobre ti pensando que eres la flor más hermosa.

miércoles, diciembre 02, 2020

 Tengo ganas de estar en el campo de mis abuelos, sentarme en la mecedora de dónde se puede observar la cordillera mientras fumo un habano y bebo un pisco sour

Lo malo de esto es que no fumo, no tomo, los abuelos no existen y el campo tampoco.

 Hace unos meses atrás el Estallido Social dejaba a nuestro país, según algunos diarios extranjeros, como el primer país que estaba a punto de derrotar al neoliberalismo. Esto, que cambiaría la vida de los chilenos se detuvo ante la llegada de la Pandemia que vino a transformar al mundo. En nuestro país, en los primeros meses la cuarentena provocó un silencio que se podía sentir de día, lo que decía que la gente estaba en sus casas. Todos de una u otra forma se vieron afectados, incluso el narcotráfico retrocedía, por ejemplo, parecía que en el pasado quedaban los famosos fuegos artificiales, que se sentían todas las noches en las diferentes poblaciones. Sin embargo, la pandemia a quien más favoreció fue al neoliberalismo, ya que en el intento de nuestro país de volver a la normalidad, se ha abierto en parte el comercio y las personas salen despavoridas a consumir, por otro lado, los emprendedores florecen como callampas ante la crisis económica que se viene. Con esto el neoliberalismo está más vivo que nunca y el capitalismo se asienta tranquilamente en su trono. La lección que al parecer no se aprende es que el humanismo, lo que debería predominar, parece aflorar en pocas personas que modifican su modo de vida y dejan esa carrera loca en pos del dinero, concluye que se puede vivir con menos.

El narcotráfico lentamente intenta renacer con los fuegos artificiales.
El narco ahora busca ganar terreno haciendo ostentación de una nueva forma de mostrarse.
18 de Septiembre
La familia Gonzalez, a eso de las doce del día 18 de septiembre sacaba su parrilla y la colocaba en la vereda, la reja abierta, una variedad de sillas, una mesa, un bolo grande donde había carne y la dueña de casa y su hija mayor preparaban los anticuchos. El hijo mayor iba a su automóvil de lujo y retiraba botellas de licor y cerveza que eran ubicadas en algún punto de la mesa y en el piso. A eso de las dos de la tarde ya toda la familia estaba reunida. Habían puesto música a un volumen alto que seguían a un compás con los vasos de licor en las manos y un repetido ¡Salud hermano! Varios amigos se habían unido a la familia Gonzales y los anticuchos ya humeaban en la parrilla, de donde fueron retirados uno a uno. La fiesta ya estaba armada y el alboroto se trasladaba a todas las casas vecinas que celebraban en familia. A eso de las veinte horas la policía se asomó en una esquina del pasaje y uno de los invitados tuvo una conversación con ellos que duró tan solo unos segundos y se marcharon haciendo vista gorda de una de las infracciones que claramente se estaba infringiendo. A las 21,18 minuto el dueño de casa quiso dar fin a la fiesta porque se acercaba el toque de queda pero, se produjo una discusión con unos invitados que termino en una pelea a cuchillo. Las mujeres gritaban y los hombres que no participaban del hecho alentaban la pelea que en un par de minutos termino con uno de los invitados en el piso muerto por una certera puñalada en su pecho. En pocos minutos nadie quedó en la calle, tan solo el cuerpo que yacía boca abajo en un gran charco de sangre. A las dos horas se hacía presente la policía y ninguno de los vecinos fue testigo de lo sucedido. Todos concluían que ellos no vieron ni sintieron nada. Lo peor de todo que al muerto no lo conocía nadie y los más asombrados eran los Gonzales que nunca se dieron cuenta del hombre fallecido que perdió la vida justo en frente de su casa, aludieron que ellos ya estaban acostados y de hecho todos estaban como recién salidos de la cama.
Al pasar de los días se supo el nombre del fallecido y el caso quedó abierto en una investigación que todos los de la villa General Aguirre sabían no tendría ningún acusado.
Al otro día el humo y aroma a asado se colaba por los diferentes hogares del pasaje donde reinaba la alegría de unas fiestas patrias bien celebrada.

 Se huele el silencio esta noche, es un aroma impregnado en alguna parte de mi cuarto.

Qué noche más mordaz
Me asomo a la ventana
Queriendo escuchar algo
Más que mi corazón latiendo
Es una noche triste
De esas que ahuyentan a los muertos

La Olla

  La Olla. La familia Barrera estaba sentada a la mesa; era la hora de almuerzo y esta vez a diferencia de los días anteriores la sopa tenía...