viernes, septiembre 25, 2020

Encuentro


Ya había pasado la cuarentena. Pedro se fue a la plaza del centro de su pequeña ciudad, ese era el lugar de encuentro de los jóvenes. Se sentó en una banca sacó un cigarrillo y espero, al cabo de un rato una muchacha delgada, pelirroja se sentó a su lado. No tardaron mucho en conversar y en agradarse mutuamente. El encierro al que estuvieron expuestos les tenia deseosos de estar con otro. Él por su parte solo quería hacer el amor, ella durante la cuarentena solo pensó en encontrar un amor. Ambos se complementaron de tal manera que ella aceptó ir al departamento de él. Hicieron el amor durante varias horas. Él sintió la satisfacción, ya estaba pagado de tanto deseo guardado. Ella por su parte sintió que ese era el hombre que soñó durante su cuarentena y rebosaba de alegría.
Quedaron de verse en otro día y ella acudió a la cita que era en en el mismo lugar donde se habían conocido pero, él no llegó. Entonces ella pensó que algo le podía haber sucedido y dejo pasar una semana y fue al departamento del joven que ella amaba. Golpeó durante unos minutos, hasta que un vecino le dijo que quien vivía allí se había marchado.
Se sintió abrumada y durante varios meses volvió a la plaza, se sentaba en la misma banca y esperaba mientras miraba a cada transeúnte que pasaba, se sobaba su guatita que ya estaba bastante abultada.

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